San Valentín es una fecha que suele asociarse con el amor romántico, pero también es
una oportunidad perfecta para reflexionar sobre el amor más importante: el amor propio.
En un mundo donde las relaciones sentimentales suelen acaparar la atención, dedicar este
día a uno mismo es un acto de cuidado y empoderamiento.
El amor propio no se trata solo de consentirse con detalles materiales, sino de cultivar el
bienestar emocional, físico y mental. Implica reconocer nuestro valor, establecer límites
sanos, practicar la gratitud y cuidar de nuestra salud.
En una ciudad vibrante como Madrid, es esencial encontrar momentos para reconectar
con uno mismo. Un paseo por El Retiro, una visita a una exposición en el Prado o
simplemente disfrutar de un café en una terraza pueden convertirse en gestos de amor
propio.
Este San Valentín, más allá de flores y regalos, recuerda que el mejor amor que puedes
celebrar es el que sientes por ti mismo. Madrid, con su magia y diversidad, te brinda
infinitas oportunidades para hacerlo.
Muchas veces, nos enfocamos tanto en buscar el amor externo que olvidamos que la
relación más duradera y significativa es la que tenemos con nosotros mismos. Celebrar el
amor propio en esta fecha no solo fortalece nuestra autoestima, sino que también nos
ayuda a construir relaciones más sanas con los demás.
Por Kathya Arizbeth Severiano Ruiz
PR, escritora, miembro de Digital Communication Network y PR Council en Nueva York.
Máster en RRPP en Esden Business School.